Dispuesto a tomar el aire de la tarde en este verano de bochornos atmosfericos y lluvia de tormenta sin aviso, tomo la bicicleta que para estos fines cuenta como la mejor opcion, si de brisado se trata ,me voy dejando ir por la calle que desemboca a este lago de prodigio que es tambien de calma.
Es una Cross Cat Spectro que como si tuviera alas ,sobre todo en las bajadas que es el descenso sin esfuerzo ,uno va hasta cuarenta en la pendiente, lo se porque tengo un contador que me da estos datos y hasta la hora por si se me atravieza un auto( o yo me le atravieso a el), pero no me preocupo porque como ésta ,no hay dos ,ademas estan los frenos que para lo unico que los uso son cuando un gato cruza de vereda a vereda y hay que irse para no causarle un accidente que lo deje fuera de circulacion.
Ya llegando en la ultima bajada ,que no es mas lejos de lo que te demora el contar hasta cien se abre el panorama que es de cielo y agua, las embarcaciones configuran el paisaje de Yacht Club de Constanza ,el sonido de las campañolas que se ajustan a las naves que yacen encalladas en la orilla., para estas horas todo anda calmo , de seguro horas antes tambien y cuando venga la noche seguira igual ,que es al parecer un dictamen en este lado de los prealpes para quien entienda cartograficamente hablando.
Ahi me detuve con la Bike que aunque tiene su motor mejor no prenderlo por lo del efecto sonoro ,mas alla por la velocidad no suele darse a recomendaciones porque podria salir uno disparado si es que le sigue uno dando al pedal,pero ya estamos aqui ,viviendo el panorama como si se tratase del futuro,que no lo hay para quien se empecina en estar dandole matraca ,y asi mejor, una vez vuelto de la misma, del punto donde golpea este fluido limpio y dulce que hasta cura las heridas que no son de carne. Ahi al borde mismo uno se puede sentir como un niño que inmensamente la vista lo vulnera como a un hombre que lleva a cuestas sus reparos en la vida. Y asi devuelto de tan agradable ceremonia mientras aun el sol relumbra pasada las siete de la tarde, negandose nuevamente como uno, a abandonar el lugar , es mejor irse a tomar asiento a una banca que no lleva valores mas que la madera misma y ahi me fije poniendole atencion a la niña que se fue acercando a la entrada del descenso ,por donde las embaracciones corren camino a lo fluvial, encontre a la misma segura tentando el agua con los pies , mientras concluia con lo suyo escuche el trastabilleo del agua ,para cuando quise verla de nuevo andaba por el agua tratando de salir y me dije que dificil no sera ,pero por si las dudas puse el ojo bien porque no valla ser que se descalabre esta señorita que ni siquiera a cumplido los doce, y mejor ir rapidamente y sacarla del embrollo ,porque espectadores hay muchos.
A la hora de darle la mano para sacarla de este acuifero lio cai con la sorpresa de que el problema era el musgo de la rampa , que a la hora de hacerla de salvavidas de lagunal termine al igual que ella tendido en las margenes del Yacht ,mojado hasta los extremos y con un verde esmeralda pintado en parte de la ropa, mejor sacate las sandalias que sino nos volvemos a caer -le dije-, la levante hasta que sin los slaps logro salir ,primero ella como era el plan y luego yo que no estaba dispuesto en el programa , por eso uno dice que las seguridades se van con el viento ,es mejor asi para estar seguro realmente de que no existen.
Ya afuera mojados los dos ,y con la sonrisa en la boca nos dicidimos, a sentarnos aunque la niña mejor que fuera para su casa ,preocupada ella de mi ,seguia aun en pie mientras me enrolaba un tabaco para ponerle final a la escena y aun empapado y contra todo pronostico disfrutaba del paisaje y el momento.
La jovencita se fue aunque no queria ,vivia a un paso del lugar , y se fue de camino mientras sonreia al igual que yo , el cigarro se iba extinguiendo como este narrar que expone una accion que insinua la memoria. Cierto es que recordaremos el hecho de este tiempo,porque estoy seguro que una niña asi siempre entraña el resumen de la existencia.
*Ecuación del tiempo: Diferencia entre el tiempo medio indicado en el Reloj y la hora solar. Dato suministrado por el almanaque náutico. (Diccionario náutico)
