No hay otro barsucho que aunque no tenga tradición y pequeño sea halla visto desfilar tanta necedad y tan buenas ganas de cantarle, tiene la cara del subdesarrollo y lleva el corazón impaciente de los alquimistas.
Aquí todos pagan al contado es de esas chinganas que han sabido subsistir entre barrios colindantes y diferentes, el tío bigotes que sabe lo que es subsistir a sabido ganarse por estos lugares el corazón de la gente, atiende sin demora y siempre esta presto para cualquier indicación adicional, conoce tan bién su negocio que en la puerta del local esta su bicicleta, no tiene temor a que la roben, por aquí el lumpen lo conoce.
Hay una viejita que siempre toma lonche a las seis nunca para de hablar de la maravilla que fue la década del 50 trae aquellos collares aperlados a lo Betty Blue sabe lo que lleva, siempre esta mirando mientras termina esas galletas soda field que siempre trae.
Por aquí las personas le han tomado cariño, los borrachines que trajinan estos lares nunca la molestan, cuando sentados cerca de su mesa bajan la voz, no quieren arruinar la hora de su lonche
El tío bigotes siempre tiene cuidado con la clientela no acepta alcohólicos sin modales.
Él aunque no todo el tiempo esta tras el mostrador sabe en que lugar debe ir cada cosa, ahora las aceitunas en sus dos presentaciones se ven sabrosas le comenta a la gente,pero la cerveza cuenta hoy con el punto que requiere para ser bebida, ustedes no me lo van a negar esta noche!!! Todos ríen saben que es verdad.

Las horas avanzan, aquí hay un reloj viejo que dejo algún auspiciador que ya no distribuye en el mercado, aun si se esfuerza la vista no se puede ver bien la hora.
La gente distrae su mirada con algunos afiches pasados de moda, la vieja radio que aquí se encuentra toca una pieza de Piazzola que se la han prestado en estos momentos, llegan mas clientes y el tío bigotes deja de recostarse en el mostrador, los hace pasar como si el local contara con varios ambientes, tiene una dedicación aprueba de habladurías.
Todos se sientan en estas sillas trajinadas por el tiempo, juntan unas mesas, estas les quedan chicas, todos ríen y saludan al tío del mostacho oscuro y también a su esposa, es de esas alemanas que guarda un cariño perpetuo por ciertos personajes, su mirada me cuenta la calma que lleva, tiene un hijo entrado ya a la adolescencia sabe como es eso.
Al parecer su esposo lleva ese espíritu eterno, ya no la inquieta nada, las balas solo la rozan
Todos ya a la mesa urgen de cerveza, los vasos se desplazan hasta su ubicación, la noche esta ya entrada

Un grupo de músicos que luego se hizo conocido entra a tomarse el tiempo para beber, los otros después de unos veinte pomos comienzan a mirar a las amigas de los de grupo continuo llevan el cabello suelto y tan lacio que el solo aire trae el olor, pero ya a esta hora que se volvió mas avanzada las aspiraciones se tornan de otro color.
Todos se encontraban muy divertidos y nadie se quejaba por el humo de la yerba;No era problema aunque bigotes decidió cerrar las puertas del local, sabia muy bien que de aquí nadie se movería, sale a tomar aire y cierra, el ya había fumado una buena parte de la que había sido invitada pero su intuición le contaba que la noche así no podía terminar, su esposa algo cansada pero aun en pie que por cierto lo conoce muy bien atina solo a servir un pequeño piqueo de aquellos que amansan a los hambrientos, nos quiere decir que ella es la señora de la casa, por supuesto aquí todos lo saben.

La hora continua y algunos optaron por otros alcoholes digamos menos sofisticados
No se puede tentar al bolsillo con utopías, así que los vasos se vuelven a juntar hasta que alguien decide entrar a terrenos mas asfaltados y convoca al más sapiente.
No duda en responder a tan fantástica llamada, sencillamente responde que no se demorara ni diez minutos, coje aquella bicicleta despintada y se lanza a la búsqueda mientras aquí la gente comulga en algarabía puesto que ya no hay bandos.
El comisionado en tan altruista labor ya esta de regreso, lleva una sonrisa de oreja a oreja que espero que el sol no borre, se sienta con todos a la mesa y empiezan esas catas irregulares, aquí hay para todos dice uno, sin embargo algunos conservan las narices prístinas, algunos pájaros ya hacen sentir que la mañana llega, a la vez que la euforia se ve después de los primeros instantes, la gente no habla mas, algo sucedió en el ambiente, las sonrisas se borraron como quien desdibuja los letreros del camino;Conscientes de tan exacta reacción la gente comienza a despedirse con los ojos bien abiertos y los párpados dilatados, aquí ya todos se conocen y saben que se volverán a ver.
El tío bigotes a concluido por esta noche sabe que lo ha hecho bien ,que aunque las cosas a veces no salen como uno quiere a dado todo de sí
El conserva la mitad de aquel producto, lleva los bigotes un poco trajinados,el abrazo de los muchachos y la promesa cuasi eterna de esta noche interminable.