Como en aquellas veces y uno que ya creía que ciertas artes habían desaparecido, he vuelto a encontrar a aquellas de lesbos, un suculento mirar que empapa a algunos con ojos de lujuria.La semana se había hecho un poco larga por aquello de los agentes virales que trae el cambio de clima, el cuerpo un poco adolorido después de estornudar tres mil veces seguidas y todos esos fármacos que combaten estas enfermedades que aun la ciencia con sus vacunas no puede desterrar, (quizás sean necesarias) no hizo el paso para salir un par de días para ver si se iba como llego.
Así fue que llegue a un departamento de aquellos que aun se encuentran en lince, el taxi me dejo exactamente en la puerta del lugar no si antes contarme que le habían robado un carro anterior al que conducía, en esta ciudad siempre pasan esas cosas, eso fue lo ultimo que le dije;se que es verdad.
Había una perra dálmata cuidando la puerta, sabia que era sorda asi que ningún cariño que pronunciara mi voz haría que me abriese paso, así que solo atine a entrar y ya, una caricia fue suficiente y aquel fiel amigo me acompaño hasta la puerta del departamento, un lugar agradable llevaba una luz blanca, siempre aquella música brasilera que le gusta tanto a la dueña del santo; La noche discurrió tranquila y sin sobresaltos, había todo el ron que podías beber aunque las cervezas escaseaban, un vino siempre ahí para el que quiere y las chicas malas que llegaron con la noche.
Todo se había dado con premeditada calma, el baile bajo esa luz blanca incólume y sobre las alturas del piso, los amigos y algunos cantos atiborrados de aguardiente refinado hicieron que la reunión guardara un breve episodio.
La cocina al parecer no solo era el lugar de donde salía el alcohol que hacia la noche, sino que ahí aquel también se quedaba y alimentaba un calor del cual poco se supo...
Por azares del destino estas tres chicas se juntaron en este mismo lugar y hubo algunos que fueron parte del pequeño espectáculo, de un momento a otro estas tres empezaron a besarse con las ganas que llevan las grandes empresas, un invitado que estuvo ahí pudo ver como las lenguas se entrelazaban con muchas ganas y al final de la acción le increparon que de todas maneras aquello lo había excitado y claro que debió ser verdad.
Llevaban la suficiente edad para saber lo que hacían, pero de seguro no solo se proferían simples besos de tres, de seguro no era el mejor lugar para lo demás, sin embargo algunos actores de reparto mas hicieron de aquellas un instrumento voyerista, mientras ellas decidían con quien agarraban para luego agarrar de nuevo entre ellas.
Luego decidieron hacer una petición a la cual no se dijo nada mas ellas querían que ellos también hicieran lo propio, solo hubo un argumento entre el machismo-feminismo y su contraparte que es la misma, la noche en esa misma cocina prosiguió con los besos acomedidos que aun restaban, nadie dijo nada mientras las imágenes se perpetraban en las retinas; pero aun faltaba algo mas...
Él frió entraba al departamento que tenia la puerta abierta, un olor de aquellos que deja la marea nos hablaba de la hora, era tiempo de ir a casa.
Mientras bajaba por las mismas escaleras esta vez sin el resguardo de aquel dálmata dibuje el rostro de las chicas malas, avise en mi todo aquel show particular y conspire con mi amigo diciéndole:
-bueno ya tenemos los telefonos no?
-por supuesto me dijo-
-claro le dije porque en casa
-también se cocinan.

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